Amigos (crónicas de una juventud metalera en un barrio cuartertero VII)



¡Quién es ese!
"Ese" es el que compra la comida, 
el que paga el colegio de los chicos,
 el que paga las boletas"
Ah bueno, tapalo para que no se resfríe entonces


Éramos un grupo de amigos muy unidos. Nos hacíamos “la pata” cada vez que alguien lo necesitaba.
A veces hacíamos negocios en común. Comprábamos algo a medias y lo usábamos racionalmente.
Si alguien pegaba laburo y había lugar, avisaba al resto y recomendaba en la empresa que tomaba personal.
Pero de vez en cuando los arreglos se salían un poco de lo convencional.
Claudia era una mujer bonita a pesar del baqueteo. Dos hijos, una adicción a cuestas y mucho sedentarismo no habían hecho mucha mella en su belleza. Y a Fabián le gustaba.
El trato fue básico. Fabián paraba la olla y a cambio por un par de horas era el hombre de la casa.
Armando, unos diez minutos antes, se tomaba el buque. No muy lejos: a nuestra esquina. Nosotros le hacíamos el aguante conversando de lo que fuera, tapando con pelotudeces el silencio incómodo.
No faltaba el desinformado

Desinformado: ¿Claudia, los chicos?
Armando: En casa…
Todos: …..
Alguien salvando las papas: Que frío ¿No?
Armando: Si, un frío de la reputa madre que lo parió….

Amigos son los amigos.

1 comentario:

Sebas Camargo dijo...

genial, me recaga de gusto leer la historias